El interés de los europeos por esta civilización y su arte se remonta a los primeros años del s.XVII con la constitución, por parte de Holanda e Inglaterra, de análogas "Compañías de Indias Orientales", a las que pronto seguirían Francia y Portugal. Recordemos que en esta época se descubre la ruta comercial de las Indias Orientales (la India, Filipinas, China, Japón....).
Este comercio afecta a numerosos productos: muebles, tejidos, porcelana, biombos o cajas, pero los más solicitados son los objetos lacados, que despiertan admiración por la calidad de su ejecución y por la brillantez de sus colores.
Fue hacia 1.660 que la laca china y japonesa se empieza a poner de moda en toda Europa y a partir de entonces, la admiración por estos objetos brillantes, de insuperable belleza y perfección técnica, realizados con un material enormemente duradero y resistente, se hace cada vez mayor con lo que la demanda de ellos va en aumento. Esta moda aumenta de tal

Realmente no podemos hablar de la creación de un estilo en sí mismo (a excepción de Inglaterra), más bien de la moda de los objetos chinos, ya que, éstos, conviven y se entremezclan sorprendentemente con los estilos imperantes en cada momento. Así pues, los objetos chinos no sólo son coleccionados o incluidos en la decoración, sino que son desmembrados para dar un toque de exotismo a los muebles de época. Veremos bargueños, bureaux, cómodas o camas, resplandecer con decoraciones de flores, pájaros, pagodas y pequeñas figuras con las típicas capuchas chinas, sobre fondos esmeraldas, añil, negro o rojo.
Esta moda, tiene una duración de unos dos siglos y reaparecerá en la segunda mitada del s.XIX.
Aún hoy en día pervive el gusto por lo oriental.
Cada pais importador denomina a las lacas de una manera diferente, designándolas por el nombre del lugar donde son adquiridas: los franceses las llaman Coromandel, los ingleses Bantam y los holandeses Batavia.
Pero llegó un momento en el que las lacas orientales comenzaron a escasear debido tanto al control de las importaciones por parte de las autoridades japonesas, como a los precios desorbitados que éstas llegaron a alcanzar. Por dichos motivos, se desarrollaron en Europa métodos de imitación que, aunque cada vez se iban perfeccionando más, nunca llegaron a alcanzar las altas cotas de calidad y belleza de la laca extremo oriental.
Dichos métodos variaban de región a región y de artesano en artesano y a falta de la resina oriental, se basaban en sustancias diferentes como determinados aceites o ciertas gomas o resinas que se habían venido utilizando en Europa desde hacía siglos: copal, sandaraca, goma laca, pez griega o colofonia etc. Cubriendo el objeto con numerosas manos de este tipo de sustancias disueltas en un disolvente y, por lo general, sobre una preparación de yeso, se conseguían superficies aparentemente semejantes a las de la laca china y japonesa, si bien diferían enormemente de ellas en brillo y durabilidad. Esto se debía, entre otras cosas, a que la técnica operativa extremo oriental requería de una minuciosidad y un tiempo totalmente incompatibles con el carácter y las necesidades europeas.
Aunque aún no existe certeza absoluta sobre el momento exacto en el que se inician estos métodos de imitación en los diferentes países europeos, es posible afirmar que es en el siglo XVIII cuando éstas adquieren mayor perfección, auge y difusión.
A continuación voy a hacer un resumen de las principales zonas europeas productoras de imitaciones de laca oriental, así como de las diferentes técnicas que se desarrollan en los diferentes paises.
Es Holanda el país que más contribuye a la difusión de los muebles lacados, ya que está en posesión de la exclusiva de venta de las lacas japonesas, consideradas de mayor calidad que las chinas (ver imagen de la derecha perteneciente al llamado Mazarin Chest, y que está considerada como una de las mejores piezas japonesas de exportación qu

Es por ello que en los Paises Bajos, se inició muy pronto una producción de laca, quizá inspirada en los modelos del Cercano-Oriente y de la India. Tenemos noticias de que desde épocas muy tempranas existían talleres de laca en Amberes y Amsterdam y de que en esta última ciudad ya se había creado un gremio de lacadores a comienzos del siglo XVII.
La laca de los Paises Bajos, debido a los estrechos contactos existentes entre este país y el Lejano Oriente, imitaba muy fielmente a la “auténtica laca”, siendo frecuente el uso del negro o del rojo con toques dorados según el esquema oriental. Este hecho, unido a la perfección de su técnica, ha influido en que a menudo los expertos hayan encontrado, a lo largo de la historia, dificultades a la hora de disting

El más conocido de estos ebanistas-lacadores es Gerard Dagly, nacido en Spa (Bélgica), centro de producción de la laca europea o jappaning. Trabajó mucho tiempo en Berlín, convirtiéndose en uno de los maestros en este arte, habiendo renovado la tradición del lac

En Inglaterra, los muebles chinos tienen tal éxito, que se convierten en algo más que una moda, gracias a la producción de muebles en los que el exotismo no sólo se limita a la decoración, sino que, a diferencia de los demás paises europeos, se intenta la creación de un auténtico estilo, modificando la forma del mueble. Además debemos tener en cuenta la enorme perfección que llegaron a alcanzar aquí las obras realizadas según esta técnica decorativa.
A finales del siglo XVII, un amplio sector de lacadores ingleses consiguió una patente para el lacado a la manera del Japón llegando a exportar a ciertos paises como Portugal y España gran cantidad de objetos realizados en “japanning”, que era

Existen varios recetarios sobre este arte en donde se describ

La mejor manera de describir lo sucedido con el mueble en Inglaterra es hablar de Chippendale.
A Thomas Chippendale, considerado el más famoso fabricante de muebles inglés de todos los tiempos, se le debe el estilo denominado "Chippendale chino". Con este artífice, la moda china, encuentra en la Inglaterra del s.XVIII su gran intérprete. A partir de la publicación, en 1754, de su colección de diseños de muebles titulada "The Gentleman and Cabinet-Maker´s Director", consigue imponer su personal visión de gusto de inspiración oriental colocándolo junto a elementos neogóticos, formas derivadas del rococó francés y del naciente Neoclasicismo.

La elección y uso de elmentos chinos son a menudo arbitrarios, por ejemplo, la adopción del tejado en forma de pagoda, en las camas con baldaquino, y los cabinets con aspecto de templete, no se corresponden con ningún original chino.
Está muy difundido el uso de la columna tallada en forma de bambú, lacas de color rojo antiguo y verde intenso, contrastes cromáticos entre el rojo y el oro, motivos vegetales, pintados o en relieve y pequeños animales esculpidos, especialmente pájaros, que se colocan en las esquinas o remates del los muebles. En los muebles de inspiración china, son especialmente interesantes las estructuras que, mucho más delgadas, permiten una evidente verticalidad y una más rigurosa relación entre las partes macizas y los vanos; la curvatura de los respaldos de las sillas, la utilización de trenzados de lazos o con formas más complejas y las patas rectas o ligeramente arqueadas.
Fuentes: - Ordónez, Cristina. Texto "El mueble lacado. Métodos europeos hasta el siglo XIX ".
- Lucie-Smith, Edward. "Breve Historia del Mueble". Ediciones del Serbal
- Montenegro, Riccardo. "Muebles". Editorial Anaya
Bueno, por hoy creo que es suficiente información.
Próximamente publicaré la continuación de este texto, hablando del resto de los principales paises que producen laca de imitación: Francia, Italia (Venecia), Portugal y España.
Hasta pronto!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Estamos encantados de recibir vuestros comentarios, dudas o sugerencias.